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Flora de Murcia

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Archivos de Meteorología

La gran nevada de enero de 2017 en Murcia

No importaba que estuviese previsto casi prácticamente para día y hora, ni vivir la nevada ‘in situ’, porque sólo hay una palabra para aquellos magníficos momentos de nieve, por inusuales como extraños en Murcia: increíble.

Nevada en El Palmar (4 cm de nieve)

Grandes copos cayeron en el centro de la capital regional y los murcianos disfrutaron como niños cuando trapeaba con intensidad en la plaza de la Catedral. Además, cuajó para mantener un paisaje blanco durante horas en las pedanías del sur de la ciudad, al pie de las sierras prelitorales de Murcia. Y entre estas localidades se encuentra El Palmar, mi pueblo, a 70 m s. n. m., donde una tan copiosa nevada no se repetía desde 1983. Cómo buen ejemplo la anterior fotografía, una imagen representativa de aquel fantástico miércoles 18 de enero de 2017, realizada cerca de una zona ajardinada de “Nuevo Palmar”, próxima al cuartel de la Guardia Civil, con los edificios del Barrio de los Rosales y del Pabellón Universitario Virgen de la Arrixaca, al fondo. Cuatro centímetros de nieve cubren el suelo y los matorrales de salao de los campos.

Aviso amarillo por riesgo de nieve emitido por AEMET

La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) había emitido aviso por riesgo de nevadas durante la mañana del día 17 de enero: “En Baleares y el sureste peninsular los vientos del noreste, además de temperaturas bajas, aportarán humedad y precipitaciones en forma de nieve en cotas muy bajas pudiendo producirse ocasionalmente nevadas al nivel del mar en esas zonas“.

Los modelos meteorológicos lo apuntaban con antelación y, como la nevada iba a producirse en el entorno de la ciudad de Murcia, un muy buen lugar para recibirla era el Parque Regional El Valle, en concreto la Cresta del Gallo. A las 10 h del 18 de enero caían unos primeros y mínimos copos y, durante un tiempo –allí mismo–, parecía que de nuevo se nos esfumaba el fenómeno anunciado, el que es la mayor suerte meteorológica en nuestro territorio, hasta que –por fin– la nevada comenzó, con intensidad, sobre las 11:30 h, momento en el que, habiendo seguido la senda de los Carpi, nos encontrábamos –literalmente– en el interior de la Cresta del Gallo:

La nevada era realmente muy importante en el Parque Regional al medio día y, sobre las 12:30 h, las carreteras del espacio protegido se habían convertido en peligrosa pista de patinaje, con evidentes riesgos para circular en coche y permanecer en ellas estando ya tan transitadas y en tales condiciones; aunque realizamos una última parada imprevista, en el “bar de la balsa”:

Nevada en el "bar de la balsa" de El Valle (6 cm de nieve)

En el inicio de la tarde continuaba la nieve intermitente y persistía la nevada, que invitaban a una ruta más amplia, a pie, desde el mismo pueblo hasta las ruinas árabes del cercano y milenario paso entre montañas. Caminando en dirección al puerto de Cartagena, en todo momento rodeados de nieve, cada mirada al horizonte ofrecía un sorprendente frío paisaje blanco:

La nevada en los cortafuegos del Puerto de la Cadena

El tramo final de ruta elegido fue el que termina en el Castillo del Portazgo Superior, palacio fortificado del emir árabe de Murcia Ibn Mardanís (el “Rey Lobo”), en la imagen, sobre las 17 h, desde donde –con una perspectiva amplia– se podía grabar en la memoria y fotografiar la nevada en el Puerto de la Cadena.

La nevada en el Castillo del Portazgo Superior (6 cm de nieve)

Además, algunas plantas que encontramos entre la nieve también quisieron regalar pequeñas grandes sorpresas:

Tomillos y nieve, una combinación muy poco habitual #NieveEnMurcia

Una publicación compartida de José Antonio López Espinosa (@jalesp) el

Finalmente, por último, enlazar aquí a las portadas del diario La Verdad del día siguiente, sobre aquel histórico 18 de enero en el sureste peninsular, por el que el periódico de mayor tirada regional abría con fotografía –a página completa– de la nieve en Murcia y Cartagena. Entonces, el día 19 de enero de 2017, cuando la prensa destacaba la nieve como gran noticia en las dos grandes ciudades de la Región, se producía una nevada muy importante en el Noroeste murciano, como había advertido el aviso rojo de AEMET para la comarca.

Por las cumbres y el bosque centenario de Espuña

Gran jornada el domingo pasado 8 de noviembre de 2015 en Sierra Espuña, durante el XIV Meteoencuentro, con 44 amigos del ‘Meteochat‘, muchos de ellos también socios de AMETSE, que tuve la oportunidad de guiar ‘por las cumbres y el bosque centenario‘.

El grupo era numeroso pero fue muy puntual, todos estábamos a minutos del amanecer en el bar Jarro del Oro, poco antes de las 8 h. Y muchas curvas después sobre las 9 arrancamos el recorrido previsto de aproximadamente 7 km por las cumbres de Sierra Espuña, desde el aparcamiento del Collado Mangueta (1382 m), para visitar los pozos de la nieve (los de Murcia, que abastecían de hielo a la capital), divisar las Paredes de Leiva y las montañas del sur y sureste que se dejaban ver y aparecían sobre el manto nuboso que nos acompañó toda la mañana (Sierra Nevada, Los Filabres, el noroeste Murciano, El Carche), hacer cumbre en la Morra de las Moscas o Morra del Majar del Puerco (1503 m) tercera elevación que supera los 1500 m de la sierra y continuar hasta el almuerzo en el Morrón de Alhama, junto a su vértice geodésico (1444 m), con el mar de nubes a nuestros pies.

Por las cumbres, los participantes, encontraron algunas (pequeñas, quizá las primeras) de las muy apreciadas setas de cardo (Pleurotus eryngii) y se detuvieron en los valles con arbolillos de arces de Montepellier (Acer monspessulanum), especie ‘En peligro de extinción’ en la Región de Murcia. Y por el bosque, en las parcelas del vivero principal de la reforestación centenaria de Ricardo Codorníu, el grupo pudo conocer el bosquete de pinsapos (Abies pinsapo), cuyos ejemplares también cuentan con más de 100 años, y el bosquete de ‘alerces africanos’, donde se encuentra el ejemplar de mayores dimensiones de la especie ciprés de Cartagena (Tetraclinis articulata) [alerce africano para Codorníu] en Europa, arbolillo emblemático de la flora española y [casi] exclusivo de Murcia. Después, a las 15:30 h, comimos un magnífico arroz (¡como siempre!) en el Restaurante Fuente del Hilo, situado en pleno corazón de la sierra, y finalmente siguiendo el caño de trazado medieval visitamos la Estación meteorológica Alhama – Huerta Espuña, en la vieja Casa Forestal (a 760 m), cuyos datos recopilan durante muchas décadas los agentes medioambientales, como observadores meteorológicos.

El extremadamente cálido verano de 2015 en Murcia

El verano meteorológico de 2015 advertía pronto, incluso antes de comenzar, que iba a convertirse en un periodo especialmente cálido en Murcia, al menos con registros relevantes, cuando ya en mayo se produjo un excepcional tórrido día que superaba los 40 grados (41 ºC), a mitad del mes (jueves 14). Junio resultó igualmente caluroso en algunas jornadas, como tantas de mayo, que tuvieron su momento álgido el domingo 28, con 41,5 ºC.

2015-07-07_temperaturas-maximas-previstas-modelo-WRF-NMM-Meteociel

Julio, que acumula las temperaturas medias y máximas más elevadas del año, no tardó en evidenciar que sería un mes en el que se alcanzarían y rebasarían los datos de valores extremos de las series de muchos observatorios del levante peninsular, incluidos los del Centro Meteorológico Territorial de AEMET en la capital del Segura, en Guadalupe, estación meteorológica de la ciudad de Murcia desde 1984. Los modelos (en la imagen anterior) adelantaron la canícula a la primera semana y previeron al martes 7 de julio como un día de calor intenso y excesivo, y así fue la jornada más calurosa de 2015, en la que se registraron 43,4 ºC.

2015-07-07_temperaturas-maximas-Murcia- Meteoclimatic

Se superaron ampliamente los 40 ºC en buena parte del territorio murciano (en la imagen anterior) y del sureste ibérico, valor que fue alcanzado en tres jornadas más de julio, y otras dos en agosto, hasta el día 15, fecha [de esta entrada del blog y] habitualmente considerada punto de inflexión a partir de la cual suele (o puede) remitir el calor y producirse un cambio apreciable del tiempo. Es decir, el termómetro de las estaciones meteorológicas, incluidas las de aficionados  (en la imagen siguiente), mantenía la cifra de los cuarenta grados y ésta se incrementaba décima a décima durante varias (muchas) horas de un total de 8 jornadas de 2015.

2015-07-07_temperatura-maxima-El-Palmar-42-grados-Oregon-Starck-JALE

El resultado, hasta mediados de agosto: un mes de julio de valores extremos en temperatura media más alta (30,6 ºC), temperatura media de las máximas más alta (37,5 ºC) y temperatura mínima más alta (registro igualado de 26 ºC), con sensaciones térmicas extremadamente altas, 50 noches tropicales (por encima de los 20 ºC) consecutivas desde el 27 de junio, y de éstas 14 noches ecuatoriales (que superaron los 25 ºC).

El causante de esta situación meteorológica atípica: la irrupcción temprana y continuada de aire muy cálido africano, que se dispuso sobre la vertical de la Península Ibérica desde prácticamente finales de junio hasta la segunda semana de agosto, haciendo perdurar el calor intenso y excesivo durante un largo periodo en toda España. A la masa de aire muy caliente en altura se incorporó en repetidas ocasiones polvo de origen sahariano, arrastrado por el giro ciclónico de borrascas que se aproximaron a la península por el cuatrante noroeste, siendo destacada por extensión y duración de la calima la ocurrida a finales de la primera semana de agosto, cuando el cielo se tornó blanquecino varios días, que tuvo horas culminantes el viernes 7 de agosto (en la imagen siguiente).

Importante irrupción de polvo africano en el sur de la Península Ibérica, vista en la imagen de la NASA Terra MODIS del 7 de agosto de 2015

Sin duda, 2015 y su verano extremo, muy duro, será recordado, y ocupará, meritoriamente, un lugar sobresaliente y destacado en las estadísticas y efemérides climatológicas.

10 de septiembre de 2015:
Finalmente, en el observatorio de la ciudad de Murcia, en Guadalupe, de la red principal AEMET, se superaron las 70 noches tropicales consecutivas durante el verano de 2015, registrándose 13 ¡horribles! noches ecuatoriales, entre el 25 de julio y el 13 de agosto.

16 de septiembre de 2015:
Según Roberto Brasero, ‘hombre del tiempo’ de Antena 3, Junio-Julio-Agosto no se han salido de la tónica de este año: el trimestre MÁS CÁLIDO desde 1880, según datos NASA:

Primavera otoñal

Las lluvias son siempre factor clave y determinante de desarrollo vegetal y floración, pero lo son aún más en el territorio semiárido de la Región de Murcia, particularmente cálido y seco, hasta tal punto que marcan una diferencia muy notable de producirse a no, un antes y un después. Y en concreto, para poder disfrutar de una primavera otoñal las precipitaciones resultan fundamentales, si tienen lugar en el periodo más propicio tras el verano, durante las dos últimas semanas de septiembre. Que esto ocurra, encontrándonos en una tendencia meteorológica de irregularidad y sequía, es un regalo casi inmediato para quienes disfrutan de la naturaleza.

Lapiedra-martinezii

Esta situación, impredecible, de lluvias importantes en el momento idóneo, en décadas pasadas habitual y repetida durante cada comienzo de otoño, se ha producido en 2014, poniendo fin además a un periodo especialmente nefasto para flora y vegetación, que no había terminado de despertar desde –ni de recuperarse del– verano de 2013, en lo que podría denominarse annus horribilis para profesionales y aficionados de la botánica, y sobre todo para las plantas, las principales damnificadas por una sequía excepcional, en muchas zonas sin precedentes.

Sin embargo, a mitad de septiembre, el día de la Patrona de la ciudad de Murcia, descargaron lluvia las nubes en las sierra prelitorales, en varios chaparrones vespertinos de pocos minutos de duración. Esos apenas 2,5 litros por metro cuadrado fueron suficientes para desencadenar el desarrollo y la floración en –literalmente– contados cinco días de  la flor de la estrella (Lapiedra martinezii), en la imagen anterior, una de las bulbosas mejor adaptadas a este rincón del sureste peninsular.

De haber quedado así, otros años ha sucedido, la sequía podría haber sido la constante en octubre y hasta noviembre, como viene siendo común en otoño y hasta en primavera, con días y días sin lluvia. Pero esta vez, por fortuna, transcurrida una semana, volvieron las precipitaciones, exactamente el día 22 de septiembre, y se produjeron acumulados relevantes a lo largo de la siguiente quincena, por encima de los 50 litros por metro cuadrado y superiores a los 90 en El Valle y Carrascoy.

Bellis-sylvestris

De nuevo un otoño primaveral o una primavera otoñal, época del año –cada vez más restringida en el tiempo en Murcia y Cartagena– para salir al campo y encontrarnos a los montes reverdeciendo, con floración abundante, durante estos meses de tantas y tan interesantes especies de flora mediterránea serotina: narciso de otoño (Narcissus obsoletus), escilas de otoño (Scilla autumnalis y S. obtusifolia), ranúnculo de otoño (Ranuculus bullatus), quitameriendas (Merendera filifolia), oroval (Withania frutescens), margarita común (Bellis sylvestris), en la imagen anterior, etc. También otras que lo hacen principalmente en la primavera estacional vuelven a tener flores, como chumberillo de lobo (Caralluma europaea)oroval o bujera (Withania somnifera), mirto (Myrtus communis), en la imagen anterior, etc., aprovechando esta segunda oportunidad.

Myrtus-communis

Sin duda, es una temporada esplendorosa de las flores de Murcia, que se puede y necesariamente se tiene que experimentar en los espacios naturales, en el lugar más inesperado, al siguiente paso junto o muy cerca de cualquier camino o senda.

Mala temporada para las orquídeas de Murcia

Finalizaba agosto de 2013 con lluvias y hasta temperaturas suaves para la época, que hacían presagiar el comienzo temprano de un buen otoño. Sin embargo, no era posible imaginarlo entonces, teníamos por delante en la Región de Murcia el peor inicio de un año hidrológico de las últimas tres décadas.

Ophrys-tenthredinifera-arroyo-Puerto-de-la-Cadena

Habiendo transcurrido seis meses, desde octubre de 2013, las sierras y campos cercanos a la ciudad de Murcia se encuentran, acabando marzo, tan secos como si el tiempo se hubiese detenido hace 180 días y estuviésemos –aún– al final de un septiembre muy malo y de escasas lluvias. Este territorio no tuvo otoño y tampoco ha tenido ni está teniendo el esplendor de esa primavera adelantada característica del sureste de la Península Ibérica. Por tanto, mala temporada y mal año este 2014 para ver orquídeas y otras flores en la Región, salvo –curiosamente– en las sierras orientales de Cartagena.

Barlia-robertiana-subdesiertos-Puerto-de-la-Cadena

No obstante, paradójicamente, en esta nefasta temporada para la flora y vegetación de Murcia y su entorno, una orquídea, Barlia robertiana, la más grande y robusta de la familia en tierras murcianas, se ha desarrollado y florecido casi con total normalidad, durante febrero, confirmando que la adaptación de su ciclo y forma biológica (géofito) le permiten crecer, con su tamaño, incluso en condiciones ambientales extremas y muy desfavorables, originadas por una sequía excepcional a la que han sucumbido la mayoría de las plantas.

Barlia-robertiana-hipocromatica-subdesiertos-Puerto-de-la-Cadena

Incluso otras orquídeas tempraneras del semiárido murciano no corrieron la misma suerte, por cuestión de días. La abejera rosada (Ophrys tenthredinifera) ha sufrido particularmente la casi total ausencia de precipitaciones en febrero. Buena parte de las inflorescencias de esta abejera apenas has superado los diez centímetros y han terminado por marchitarse de forma acelerada, salvo excepciones puntuales, como la planta de la primera fotografía de esta entrada, que crecía en suelos por su ubicación algo más húmedos. También ha sido habitual esta temporada la marchitez prematura, de las hojas, casi un mes antes de lo normal, en la especie más tardía de las ‘orquídeas de secano’, el espejo de Venus (Ophrys speculum subsp. speculum), en la siguiente imagen.

Ophrys-speculum-hojas-casi-marchitas-subdesiertos-Puerto-de-la-Cadena

Sin duda, inesperadamente, la primera semana del comienzo de la primavera meteorológica, aún siendo la fecha clave, fue un mal momento para ver orquídeas, otras flores silvestres y disfrutar del monte en las sierras prelitorales murcianas, en algunos de los lugares de mayor diversidad vegetal del Parque Regional El Valle donde, precisamente por sus valores naturales, se pueden realizar cortos y fructíferos recorridos botánicos para observar plantas. Pero esta vez, este año, no, como pudieron comprobar los participantes del curso-jornada Orquídeas silvestres de la Región de Murcia del día 9 de marzo de 2014 y, dos días después, la periodista Pepa García y el fotógrafo Guillermo Carrión, que también visitaron el Parque Regional en busca de sus orquídeas, para el reportaje en el suplemento de los viernes GPS (Guía para salir) titulado: El Valle, a ras de suelo.

Sequia-primer-semestre-ano-hidrologico-2013-2014-AEMET

Finalmente, una imagen (la anterior) que vale más que mil palabras, el gráfico (doble mapa) que la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) publica en su cuenta de Twitter y que evidencia que el Sureste Ibérico ha sido especialmente castigado durante los seis primeros meses del año hidrológico 2013-2014. Con tan importante y severa sequía sólo podíamos tener esta mala temporada para las orquídeas de Murcia.

IX Meteoencuentro en Peñas Blancas y La Azohía

En Arguellite, al final del último –VIII– Meteoencuentro en el Calar de la Sima, Juan David Pérez y José María Serna me animaron a planificar el siguiente encuentro de aficionados a la meteorología que cada 3-6 meses reúne a los componentes del MeteoChat, que fuese además el primero en la franja costera y donde, también, a petición de José María, hubiese una buena perspectiva de la línea de costa y su perfil acantilado. Entonces, en ese mismo momento, ya estaba claro, tenía que ser en un lugar emblemático y único del litoral murciano: Peñas Blancas.

Tajo-Penas-Blancas

En Peñas Blancas, el techo de Cartagena, con cima que se eleva a 625 m s. n. m., la perspectiva de la franja litoral murciana es amplia y se contempla una vista prácticamente completa a la costa del sur de la Región, que incluso alcanza el levante almeriense en los días más despejados.

Es, por tanto, un mirador perfecto desde el que observar el territorio más seco de la España peninsular y Europa continental, sólo con girar la cabeza hacia el sur 180 º, de oeste a este, y, además, por su panorámica y paisaje, también es un lugar especial para reunir a los aficionados a la meteorología y la naturaleza, idóneo para la realización del IX Meteoencuentro.

Para llegar a este privilegiado observatorio natural apenas hay que realizar un corto recorrido de 2 km, cuya unica dificultad es subir una pronunciada cuesta, a través de un sendero muy marcado y transitado, que nos lleva, en menos de una hora, a la planicie de su cumbre, una zona llana a más de 500 m de altitud, que se encuentra a escasos 4 km en línea recta del Mar Mediterráneo.

Desde el vértice geodésico la vista hacia el “tajo”, un imponente plano de falla de 1 km de longitud y más de 100 m de caída vertical, en la fotografía anterior, es simplemente ¡impresionante!, de fotografía obligada. A sus pies se encuentra la rambla del Cañar y, al fondo, la bahía de Mazarrón y nitidamente el Cabo de Cope aguileño; si la visibilidad es alta hasta se divisan muy a lo lejos los “Frailes” del Cabo de Gata, volcanes de cono casi piramidal y silueta inconfundible, que con suerte podrán identificarse desde esta gran distancia.

Diagrama-climatico-La-Azohia-Cartagena-Murcia

La precipitación media anual de algunos enclaves de la franja costera que visitaremos en el Meteoencuentro están por debajo de los 200 litros por metro cuadrado, pluviometría escasa que presenta además marcada irregularidad e importante sequía que se prolonga durante -al menos- siete meses y somete a la vegetación a un estres hídrico propio de la antesala del desierto. Destacan los registros de Águilas (173 mm), Cabo de Gata (162 mm) y, particularmente, el de La Azohía, localidad cartagenera de la segunda parada de la jornada, donde visitaremos su puerto y fortificación defensiva, levantada en el siglo XVI para hacer frente a las incursiones de los piratas berberiscos, la Torre de Santa Elena. Con 151 mm de media en 33 años, del periodo 1931-1963, necesariamente obtenidos en el emplazamiento militar de Castillitos, en la “punta” del Cabo Tiñoso, este rincón del sureste peninsular ostenta el dato de precipitación (no oficial) más bajo indicado para la Península Ibérica y el Viejo Continente.

Torre-Santa-Elena-La-Azohia

Por la tarde, después de comer en el Campillo de Adentro, un enclave casi inalterado y que milagrosamente ha escapado de la urbanización, se visitará el entorno del faro del Puerto de Mazarrón, donde observaremos –en su mayor grado de representatividad– una vegetación que es fiel reflejo de las condiciones climáticas extremas de esta franja litoral. La formación vegetal dominada por el cornical o cornicabra (Periploca angustifolia) son matorrales semidesérticos, de hoja caduca en verano, que no toleran las heladas, y entre estos es abundante –en este lugar– el endémico ajo de flor negra (Allium melananthum) y crece –camuflado entre las grietas de las rocas– el “cactús” iberonorteafricano chumberillo de lobo (Caralluma europaea). Y hasta tal punto es rara y singular esta vegetación en el contexto europeo, vínculo de este territorio de la Región de Murcia con el Norte de África, que ha sido considerada Hábitat de Interés Comunitario muy raro y prioritario en la Directiva 92/43/CEE ó Directiva Hábitats.

IX-Meteoencuentro-Convocatoria-20131116

Se da la particularidad de que este IX Meteoencuentro es coincidente en el tiempo con el quinto aniversario de la Asociación Meteorológica del Sureste (AMETSE), que días antes celebró su Asamblea en el Centro Meteorológico Territorial de Guadalupe, de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET). Con motivo del aniversario de la Asociación y también del proyecto Climascoy, el primero y más destacado de AMETSE, que cuenta con tres estaciones meteorológicas en el Parque Regional Carrascoy y El Valle, se publicó un reportaje, de dos páginas, en el suplemento central de los martes Nuestra Tierra del diario La Verdad, donde la periodista Pepa García también se hizo eco de este IX Meteoencuentro.

IX-Meteoencuentro -Nuestra-Tierra- La-Verdad-15-10-2013

22 de noviembre de 2013:
Algunas fotografías del IX Meteoencuentro, en el álbum web de Picasa de Juana Vera.

La primera estación meteorológica de Murcia, de 1862

La primera estación meteorológica de Murcia, puesta en funcionamiento en el año 1862, aún se encontraba a finales de los ochenta, aunque en desuso y abandonada, sólo los últimos restos, en una pequeña azotea del primer instituto de la ciudad, junto al Río Segura, en pleno centro de la capital de la Región. La estación Murcia / Instituto (7182C), nombre y código oficial asignado por la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET), recopiló información desde 1862 hasta 1955 en el –por entonces– Instituto de Segunda Enseñanza Alfonso X El Sabio, que fue construido en el último tercio del siglo XIX como Seminario Menor de San Isidoro, en una manzana de edificios destinados principalmente a uso religioso, que comprendía otros seminarios, y también el Palacio Episcopal.

Murcia-Instituto-7182C-perspetiva

El viejo observatorio, sus últimos vestigios, que pueden verse en perspectiva desde la tercera planta del instituto (arriba) y en detalle desde muy cerca, con la torre de la Catedral de fondo (abajo), en las fotografías de Ignacio Vicente Murcia López, desapareció en la última rehabilitación del edificio, actualmente Instituto de Educación Secundaria Licenciado Francisco Cascales, que comenzó en el año 1990 y concluyó en 1992.

De esta primera estación es particularmente destacado que tenía un observador de excepción, el Catedrático de Física Olayo Díaz Giménez, que podría considerarse Padre de la Meteorología en Murcia, cuyo instrumental se conserva en el museo del que hoy día es el Instituto de Educación Secundaria Alfonso X. Con estos instrumentos meteorológicos se registró, el día 29 de julio del muy caluroso 1876, la efeméride de temperatura máxima en la Región, 47,8 ºC, dato que AEMET no considera válido, porque la garita y protección eran distintas a los estándares actuales, que empezaron a utilizarse en 1912.

Murcia-Instituto-7182C-detalle

Gracias a las explicaciones de Ignacio, que conoce como la palma de su mano su lugar de trabajo, los edificios del centro de Murcia y su historia reciente, puede precisarse la ubicación, prácticamente exacta, de aquel primer observatorio meteorológico, la estación Murcia / Instituto (7182C):

Coordenadas Geográficas: 37º 58’58.72” N (Lat.), 1º 7′ 43.67” W (Long.)
Coordenadas UTM [ED 50, Huso 30S]: 664442 m (X), 4205785 m (Y)
Altitud: 55 m s. n. m.

Su lugar, tras la rehabilitación de los edificios, lo ocupa el nuevo tejado del instituto, muy cerca de una vieja torreta, en la siguiente fotografía, también de Ignacio, que da luz y donde terminan unas escaleras del edificio del Palacio Episcopal.

Murcia-Instituto-7182C-actualidad

No dejes de ver su ubicación exacta
en Google Maps , Google Earth (marca de posición)
y perspectiva en Street View (arr. izq.)

Lamentablemente el viejo observatorio de Olayo ya no puede visitarse, esa era la intención, porque no existe la azotea y no queda vestigio alguno de la estación. Su destino final se desconoce, es muy posible que lo poco que quedaba de ella no haya corrido buena suerte pero, por fortuna, gracias a Ignacio, sí puede compartirse, en este blog y en esta entrada, los detalles de su ubicación y las fotografías del final de sus días, allá por 1987 o 1988. Al menos se ha llegado a tiempo para rescatar del olvido esta pequeña historia de la meteorología regional.

Primera-estacion-meteorologica-Murcia-en-1930

10 de abril de 2014:
De las redes sociales, concretamente de la galería de imágenes de página en Facebook del Museo Huertano de Murcia, proviene la fotografía anterior, de 1930, del río Segura a su paso por Murcia, y donde se distingue a la perfección (círculo rojo), en la azotea del entonces Instituto de Murcia, la primera estación meteorológica de la Región.

Gota fría de septiembre de 2012

Hacía tiempo que en la Región de Murcia los ríos no bajaban crecidos ni “salían las ramblas”. En nuestra corta memoria ya estaban casi olvidadas las peligrosas riadas que originan las lluvias torrenciales propias del otoño en el levante peninsular.

Los modelos apuntaban un día clave para la “gota fría”, el 28 de septiembre de 2012. Una fecha en la que se repetiría el fenómeno meteorológico que ocasiona la peor catástrofe natural que sufren –recurrentemente– quienes habitan esta tierra.

En previsión de esta situación de “gota fría”, que concretaban modelos, la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) emitió aviso especial por precipitaciones intensas y tormentas y activó avisos meteorológicos por riesgo importante (nivel naranja) en todas las provincias litorales del sureste peninsular, desde Málaga hasta Valencia. El mismo viernes 28 se activa el aviso rojo por riesgo extremo de precipitaciones en una hora en Málaga, donde ya se habían producido las primeras lluvias torrenciales, antes del amanecer.

Sin embargo, el aviso rojo, que supone el máximo de alerta meteorológica para las autoridades locales, no se activaría en ningún momento para la provincia de Murcia, aunque habría correspondido en la zona ‘Valle del Guadalentín, Lorca y Águilas’, con código 733004 en el Plan Nacional de Predicción y Vigilancia de Meteorología Adversa de AEMET. Los acumulados de precipitación en 12 h y 1 h superaron con creces los umbrales de meteoalerta en Puerto Lumbreras y Lorca, establecidos para la zona en 180 mm/m2 y 60 mm/m2, respectivamente.

La “gota fría” o Depresión Aislada en Niveles Altos (DANA), término más correcto para el fenómeno meteorológico que afectó al sureste el viernes 28, alimentada por la humedad del huracán NADINE, que llegó a estar muy próximo a la Península Ibérica días antes, generaba en su frente activo un potente y organizado sistema de nubes de gran desarrollo vertical, en su avance hacia el Mediterráneo por el estrecho de Gibraltar y Alborán.

Tal y como se había pronosticado en el mapa de alertas de tiempo severo se constituyó un Sistema Convectivo Mesoescalar (SCM) entre Almería y Murcia que descargó con fuerza en Lorca y Puerto Lumbreras, dejando importantes registros de precipitación en la Cuenca del Segura. Sobre las 13 h (15 h local) el SCM, que ya había dejado atrás la comarca del Alto Guadalentín, se mostraba nítidamente –a modo de triángulo invertido– sobre la capital murciana en las imágenes de satélite de EUMETSAT y en las reflectividades del radar de AEMET.

En su avance hacia el Mediterráneo la DANA deja “cantidades muy importantes de precipitación en numerosos puntos”, como señala AEMET en su descripción de la situación sinóptica, y especialmente en las dos zonas más afectadas, en Malaga y en Murcia (MU) y Almería (AL), provincias estas últimas en las que destacan los siguientes registros, en mm/m2.

Estación meteorológica
12 h
1 h
hora
Puerto Lumbreras (MU) [centro urbano] 212 119,6 13:10
Cuevas de Almanzora (AL) [embalse]
192,6 98,7
13:00
Rambla de Nogalte (MU) [cabecera] 160
81,6 13:00

Por fortuna, las infraestructuras hidráulicas de defensa contra avenidas cumplieron su papel casi a la perfección para contener las aguas del Río Guadalentín, el río de barro de los árabes, durante “el mayor episodio de lluvias conocido en la historia de la Región de Murcia”, cuya magnitud fue comparada por las autoridades –Presidente de la Confederación Hidrográfica del Segura (CHS) y Alcalde de Lorca– a la histórica riada de Santa Teresa de 1879.

En los días siguientes se iban conociendo más detalles de los efectos devastadores de las lluvias torrenciales que ocasionaron la que sería, al menos, la mayor riada desde 1973 y en la que las aguas se cobraron la vida de 10 victimas en Murcia y Almería, una de ellas en el Paso de los Carros, en la fotografía anterior, tal y como se presentaba el 29 de septiembre de 2012. Una imagen que seguramente tardará mucho tiempo en repetirse.

Ola de calor de agosto de 2012

Este verano de 2012 está resultando especialmente caluroso. Contaba Maldonado en su blog de eltiempo.es, ya el martes 7 de agosto, curiosamente un día agradable para la época en la Región de Murcia, que volvería a apretar el calor y que por tercera vez avanzaría, desde el sur, una masa de aire cálido procedente del norte de África, que además permanecería estancada sobre España varios días.

Así lo apuntaban también los modelos, a poco más de 48 horas del momento álgido, que tendría lugar el viernes 10 por la tarde. Iba a producirse la ola de calor más intensa del verano y de tal magnitud que incluso GFS pronosticaba una excepcional ISO 30 a 1500 m de altitud.

Hasta tal punto el calor sería tan intenso que la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) emitió aviso especial por ola de calor y activó avisos meteorológicos por riesgo extremo en 16 provincias. Aunque el aviso rojo tardó en llegar, hasta la misma mañana del viernes 10 de agosto, la Región de Murcia permanecería con aviso por riesgo extremo durante tres días, hasta el domingo 12.

Durante los tres días, como estaba previsto, se superaron ampliamente los 40 ºC por el interior regional y se rebasaron en numerosas estaciones los 42 ºC, alcanzándose máximas que rondaron los 45 ºC, como en Archena (Meteoclimatic), con 44,8 ºC, o incluso los superaron por décimas, como en Alhama de Murcia Finca Comarza (AEMET), con 45,4 ºC. Además, durante esta ola de calor se batieron los registros de valores extremos de temperatura máxima absoluta para un mes de agosto, en los tres observatorios de la red principal de AEMET en la Región de Murcia, el valor extremo absoluto (**) en las estaciones del interior y el valor extremo del periodo 1971-2000 (*) en la estación litoral.

Estación meteorológica
día 10 día 11 día 12
Alcantarilla Base Aérea (7228) 44,6 (**) 43,9 44,1
Murcia CMT Guadalupe (7178I) 42,8 43,2 (**)
42,6
San Javier Aeropuerto (7031) 37,4 (*)
34,6 34,3

Como consecuencia de las altas temperaturas también se produjeron varios reventones cálidos o “heatburst“, en distintos días y lugares de la geografía murciana durante la ola de calor, que vinieron acompañados de grandes polvaredas y fuertes vientos. En el que afectó a las pedanías murcianas de Sangonera la Verde y El Palmar se registró la racha de viento máxima histórica de la Región de Murcia (no oficial), de 127,1 km/h, en la estación meteorológica automática de la Asociación Meteorológica del Sureste (AMETSE) del Pico Relojero. Otro de estos reventones cálidos, el de la tarde del día 10, fue el causante del desconcierto en los conductores que circulaban por la Autovía del Mediterráneo (A-7) y que se vieron implicados en un choque en cadena de 8 vehículos.

5 de septiembre de 2012:
Como todo apuntaba, agosto de 2012 ha finalizado como el más cálido en Murcia desde que se tienen registros climáticos (70 años). Así lo ponía de manifiesto Luis Bañón, meteorólogo del centro territorial de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET), en la televisión autonómica canal 7 Región de Murcia.

Concreta además AEMET que en este mes de agosto, extremadamente cálido en la Península Ibérica, “las temperaturas medias mensuales superaron en más de 2º C a los valores medios normales en la mayor parte de la mitad sureste peninsular, alcanzando las anomalías térmicas positivas valores por encima de los 3º C en amplias áreas de Navarra, Aragón, Cataluña, Murcia y sureste de Castilla-La Mancha”.

Para finalizar el número de noches tropicales, aquellas en las que la temperatura mínima no desciende de 20ºC, de este verano de 2012, en dos de los observatorios meteorológicos de la red principal de AEMET: 76 en Murcia y 63 en Alcantarilla. Estos valores, al menos en el caso de la primera localidad, superan de largo los registros del verano extremo de 2003, el más cálido en la Península Ibérica y en el que se alcanzaron las 60 noches tropicales en Murcia, por entonces el máximo de su serie y muy por encima de la media del periodo 1971-2000, establecida en 28,7, tal y como lo recoge y destaca AEMET en su Resumen de extremos climatólogicos en España.

8 de septiembre de 2012:
José Miguel Viñas (@divulgameteo) se hace eco de las 76 insufribles noches tropicales del verano de 2012 en Murcia (clic aquí para escuchar audio) en su sección El tiempo del tiempo del programa No es un día cualquiera, que dirige y presenta Pepa Fernández.

Cañón antigranizo, Cañada de la Cruz

El pasado miércoles fue un día perfecto para disfrutar de la nieve en la Región de Murcia. En la anterior jornada, durante la mañana del 20 de marzo, en la que curiosamente comenzaba la primavera (a las 6:14 hora local), había caído –sin que casi nadie lo esperase– una importante nevada en el Noroeste murciano.

Desde Murcia ciudad y su huerta amanecieron teñidas de blanco las sierras de Espuña, La Pila y Ricote. A partir de Bullas ya podía verse la nieve en la comarca del Noroeste murciano y era precisamente en esta localidad, que siempre recibe importantes lluvias de levante, y quizá por esto, en la que había caído el gran nevazo. Comenzó a nevar durante la noche y seguía trapeando con fuerza al mediodía.

Ya en el destino elegido para fotografiar la nevada, entre campos completamente blancos, muy cerca de la pedanía moratallera de Cañada de la Cruz, al pie de Sierra Seca (la mayor elevación montañosa de la Región de Murcia, con techo en los 2000 m s. n. m.), encontré esta antigua y pequeña edificación tradicional empleada años atrás para espantar las tormentas.

Hay un elemento que destaca de forma evidente, un cañón, antigranizo, a través del cual lanzaban carburo al interior de las nubes, con el objetivo de desviarlas o evitar que el pedrisco cayese sobre las mieses (cultivos de secano sembrados de cereales durante la siega y cosecha). Junto a este cañón una caseta en la que resguardarse de la detonación y el paso de la tormenta.

Quedan pocos en pie y menos en tan buen estado como este, que había sido restaurado, seguramente para hacerle otro tipo de uso, esta vez sólo lúdico. Según un lugareño de avanzada edad, que paseaba por el lugar con su perro, lo utilizan los jóvenes del pueblo (Cañada de la Cruz) para reunirse. La caseta por dentro estaba muy limpia y cuidada, incluso las paredes, blancas, estaban decoradas con varias impresiones de manos de color azul.

Puedes conocer su ubicación (clic aquí) para visitarlo o bien verlo integrado en su entorno (clic aquí), en un paisaje de campos de cereales y almendros nevados.

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